martes, 29 de noviembre de 2011

Hacia dónde va la acción pública en el Sector Salud

En el contexto de la llamada “crisis de la CCSS” se necesitan observaciones y discusiones, sobre la organización y gestión de los servicios públicos. Estamos frente a una coyuntura conflictiva que define el futuro de un bien común fundamental para la calidad de vida de la población costarricense. Pensando las cosas a nivel organizativo subyacen varias condiciones –manifiestas- que han de ser discutidas en el marco de horizontes del Sector Salud:

a) Hay que ir más allá de la simple crítica sobre los llamados gastos administrativos y la supuesta “burocratización”[1]. Más bien es vital hablar sobre la transparencia en los gastos, esto para superar el entrabamiento de la comunicación y fiscalizar a aquellos que quieran privilegiarse y enriquecerse del servicio público de salud (biombos, sobresalarios, etc.)
b) Asimismo hay que monitorear y evaluar los resultados de la gestión por medio de auditorías sobre los procesos internos de gestión, en específico sobre la actuación de los funcionarios (administrativos, médicos, enfermeros, trabajadores sociales).
c) Para lograr lo anterior, surge la necesidad de gestores comprometidos éticamente y con competencias para asumir jefaturas técnicas y administrativas, por méritos y no por la típica politiquería de escoger al dedillo ¿Dónde está el Servicio Civil? ¿y la Contraloría General de la República para fiscalizar?
d) Sin dudas, un punto central de esta coyuntura conflictiva, está en la necesidad de motivar al cuerpo de funcionarios revirtiendo las brechas salariales y la elitización (entre los estratos bajos y altos), trazando así, expectativas favorables a la organización del servicio público de la CCSS.
e) Además, no es viable que los servicios sigan una lógica del bombero, de llegar a la zona de los hechos cuando la amenaza (riesgo) se convirtió en un desastre y administrarlo. Las instituciones que no se observan e identifican en territorios reales pierden su capacidad organizada de prevenir y evaluar lo que funciona.

En fin, las observaciones anteriores pueden servir para evitar las distancias concretas en la intervención y promoción de la salud en los lugares de habitación; brechas que se reflejan en la inseguridad del asegurado, última que radica en las distancias del servicio brindado alejando al usuario del uso de los servicios públicos[2].

Julio Solís Moreira
Sociólogo e investigador
29/11/11

Bibliografía

CGR. (2011). Presupuestos públicos 2011. San José, Costa Rica: Contraloría de la República.
OMS. (2010). Estadísticas Sanitarias Mundiales. Ginebra, Suiza: Organización Mundial de la Salud.
OPS. (2004). Perfil del sistema de servicios de salud de Costa Rica. San José, Costa Rica: Organización Panamericana de la Salud, Ministerio de Salud.

Citas:

[1] Según la CGR (2011, pag.111) los gastos administrativos y la conducción institucional no son tan elevados del % total de gasto en la CCSS, con un 5,6% al 2011. Además como señala la OPS (2004) para el Sector Público “El análisis del gasto también deja ver la escasa inversión en infraestructura y formación de recursos humanos, así como la insuficiente definición de políticas de asignación de fondos públicos.” (p.32)
[2] La OMS (2010, p.130) plantea como hay un aumento del gasto privado en salud como % del gasto total en salud, que paso de ser del 23,2% en el 2000 al 27,1% al 2007. Esto aun cuando la CCSS cubre a un 87,5% de los trabajadores.