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lunes, 4 de enero de 2016

Adaptaciones en las políticas criminales preventivas de América Latina.

Panel “Violencia en América Latina y los dilemas del control social democrático”, en Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) Costa Rica 2015.

José Vicente Tavares, Coordinador
César Barreira, Brasil, Panelista 
Julio Solís Moreira, Costa Rica, Panelista
Ernesto Renan Freitas, Brasil, Panelista 
Enio Passiani, Brasil, Panelista 



Si “ El siglo XXI arranca con formas diversas de lucha social en las escalas comunal, regional y global, y la reaparición de sus demandas emerge como fuerte resistencia a los embates del neoliberalismo” - el tema de la Violencia parece  producir paradojas en las sociedades latinoamericanas.  Pues “ Ante la imposibilidad del Estado de responder a múltiples  demandas de la población, se ha implementado una estrategia de control social represivo que pretende inmovilizar las luchas por los derechos, la cual ha venido acompañada por la legitimación que han orquestado las empresas de los medios masivos de comunicación, en desmedro de los procesos democráticos de comunicación e información”.

La cuestión sociológica que subyace al debate político en América Latina es la disputa  sobre modalidades de control social y de vigilancia policial en el marco de una tardía modernidad latinoamericana. Los temas centrales son:

  • ¿Cómo los gobiernos respondieron al problema de la multiplicación de las formas de violencia - la violencia ecológica, la exclusión social, la violencia de género, los racismos y la violencia en la escuela?
  • ¿Cómo los gobiernos han propuesto soluciones a la crisis del trabajo policial, debido a la supuesta ineficiencia e ineficacia frente al crecimiento de la criminalidad y la violencia
  • ¿Cómo se está construyendo una cultura de la violencia mediante las novelas de la violencia?

lunes, 4 de junio de 2012

Políticas del etiquetamiento criminal


ARTÍCULO COMPLETO en .pdf

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Politics of representation, criminal labeling and accountability for the public safety in the “Diario Extra” editorials (2008-2010)

Julio Solís Moreira[1]
Sociólogo e investigador

“…la violencia es el lenguaje de los que nacen en una pecera de violencia. Aclaro que esto de la pecera no es sinónimo de pobreza, porque en los ricos la violencia aparece montada en BMW.” (Garita, 2007)


Resumen: La llamada inseguridad ciudadana se ha convertido en los últimos años en un asunto público central de la sociedad costarricense. En este escenario se potencian los agentes que interpretan la temática y por lo tanto la representan e inciden en las acciones a tomar en cuenta para su intervención. Siguiendo tal contexto surge este artículo, que buscar entender cómo se narra el tema de la inseguridad, con un objeto concreto: delinear los ejes discursivos presentes en la formación de las representaciones narrativas ligadas en la constitución de sujetos etiquetados como criminógenos, en el caso de tres editoriales del Diario Extra del año 2008 al 2010 en Costa Rica.

Palabras claveEtiquetamiento Criminal, Responsabilización Ciudadana, Inseguridad, Víctimas y Victimarios.

Summary: The so-called insecurity citizen has become in recent years in a medullary public issue of Costa Rican society. In these scenario the number of agents that interpret the theme have increased, and therefore, represent and affect the actions to take into account for its intervention. Based in this context is where this article emerges, which search and try to understand how the subject of the insecurity is told, taking as reference a particular and concreted object: Delineate the discursive axes presents in the molding of the narrative representations linked in the constitution of labeled subjects as criminogenic, in the cases of three editorials published in the “Diario Extra” in the year 2008 to the 2010 in Costa Rica.

Keywords: Criminal Labeling, Accountability Citizen, Insecurity, Victims and Victimizers.


[1] Sociólogo e Investigador en el programa de investigación PROCULTURA del Centro de Estudios en Cultura y el Desarrollo (CICDE) en la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Costa Rica. Se ha dedicado a investigar temas como: análisis del discurso y políticas públicas en el ámbito de la seguridad ciudadana, prevención local del delito, seguridad comunitaria, política criminal, convivencia urbana, control social y participación ciudadana. Correo: jsolis@uned.ac.cr 

jueves, 2 de febrero de 2012

La Sala IV y la desprotección y criminalización del trabajo informal

“Amparando” a una persona, la Sala IV ha tomado la decisión de integrar a la Fuerza Pública en la persecución del supuesto “negocio ilegal” de las ventas ambulantes.

Este acontecimiento que parece muy particular, refleja la existencia de una justicia para unos pocos, por sobre los derechos y accesos sociales de quienes son expulsados sin más -y sin mucha razón-; aquellos que son proscritos por el “orden” al no adecuarse a la estrategia de estetización del espacio público y la libertad de tránsito en los bulevares josefinos, acciones que no buscan responder al problema, sino que ocultan una realidad, la exclusión.

Decisiones como las de la Sala IV, olvidan un hecho, que parte significativa de la población que vive en Costa Rica se integra al mercado de trabajo de manera informal y precaria. Según la OIT al 2011 en Costa Rica, un 34% de la población masculina y un 30,4% de la población femenina son empleadas en el sector informal, esto incluyendo también población migrante.

Los trabajadores del sector informal fluctúan entre un tercio y la mitad de la población empleada América Latina[1], lo que los convierte en un estrato laboral más grande de la región.

Así lo reafirma el Panorama Laboral de la OIT del 2011 cuando expone como:

“[…] uno de cada tres ocupados en la región son trabajadores por cuenta propia y auxiliares. La mayoría de estos se desempeña en actividades del sector informal, en condiciones de precariedad laboral, desprotección social y con baja productividad e ingresos.” (p.14)

Si bien los vendedores ambulantes son solo una parte de esas estadísticas, reflejan un aspecto cualitativo a tener en cuenta, la incertidumbre que viven grandes sectores de la población urbana que sobreviven mediante el trabajo no reglamentado y en actividades de subsistencia (al día), sin la cobertura de muchos servicios vitales (salud, alimentación, vivienda digna, entre muchos otros).

Así, en el caso del casco urbano de la ciudad de San José, las ventas y los vendedores ambulantes son una manifestación clara de los indicadores de informalidad. El sector informal termina siendo una desprotección social, un espacio inseguro para las personas que trabajan bajo condiciones de vulnerabilidad. Es ese sentido, habría de preguntarse ¿cuál titularidad constitucional responde ante este grupo de personas?

Más que encontrar una respuesta clara ante lo anterior, se observa como la decisión de la Sala IV distorsiona el concepto de ciudad, no hacia un espacio accesible, inclusivo y de convivencia, sino hacia uno regulado por el orden y la fuerza pública. Lo anterior significa que se pierde la esperanza de generar bienestar para la ciudadanía -en general-, y se opta por la simple criminalización de unos (que son muchos) en favor de ciertos estratos.

Publicado en el Diario Digital Nuestro País

Julio Solís Moreira
Sociólogo e investigador 
02/02/12

Bibliografía

Portes, A., y Hofmann, K. (2003). Las estructuras de clases en América Latina. Composición y cambios durante la época neoliberal. Serie Políticas sociales (N.68).
OIT. (2011). Panorama Laboral 2011. Ginebra: Organización Internacional del Trabajo.

Citas: 

[1] En ese sentido, Portes y Hoffman (2003, p. 18-19), evidencian como en América Latina, el peso del sector informal es fundamental, reflejo de un proceso de pauperización de la relación capital-trabajo. Así por ejemplo, las microempresas, emplean entre un 65% y un 80% de trabajadores a los que no se les paga, ni la cobertura médica, ni el seguro social.